martes, 6 de enero de 2009

AVANZANDO EN UNA CONCEPCIÓN POSIBLE DEL ARTE Y LA CULTURA EN QUILLOTA


Desde hace muchos años, que en nuestra ciudad se vienen desarrollando acciones de carácter artístico, las cuales han concitado la participación de varios agentes representativos de las artes locales, sean estos principalmente, en las disciplinas de la danza, la música, la poesía. Por lo mismo, se puede señalar que si comparamos la “Acción Cultural” del Quillota actual, al de al menos 10 años atrás, podemos aseverar a ciencia cierta que se han producido avances en la masificación de acciones en materia cultural, que se ha visto participación de las personas en actos masivos y que han surgido una gran cantidad de organizaciones funcionales en esta materia. En fin, algo se ha hecho, algo se ha avanzado; pero no ha sido suficiente.

Actualmente, “La Cultura” es considerada como el convidado de piedra para todo tipo de actos y eventos municipales, estatales e incluso de algunas instituciones privadas, las cuáles suelen utilizarlo como un cliché decorativo, sin mayor preponderancia que lo bonito de ver a alguien tratando de animar los parcos ánimos de una insípida ceremonia oficial. Las organizaciones que han surgido en materia cultural, tan sólo han hecho gala de este motivo para ostentar una personalidad jurídica que les permita postular a algunos proyectos y una vez que se han equipado y ganado algunos pesos con dichas iniciativas, se dan por satisfechas y concluidas, manteniéndose casi por inercia, de forma un tanto oscura n términos organizacionales internos y no generando ningún aporte real y efectivo, más que repetir y repetir eventos probados y en retirada para así tratar de seguir argumentando alguna presencia y muestra de su “ego” ante la comunidad. Y siguiendo en este contexto, los artistas locales, son relegados casi al olvido, como una rara fauna con tintes de mediocridad, ya que se tiende erróneamente a pensar que “todo lo de afuera siempre es mejor”, esto por la evidente ignorancia y el poco roce del ciudadano común ante el arte.

Si comenzamos a buscar culpables, es posible que terminemos estrellándonos contra un inmenso muro, ya que muchas veces somos nosotros mismos como ciudadanos los que tenemos la culpa de que la cultura y el ejercicio del arte en nuestra ciudad y nuestro país sea una práctica poco habitual en los niños y jóvenes, al extremo que sea incluso hasta desestimado en su ejercicio, y donde los valores y educación transmitida en el seno de las familias a sus hijos tiene tanto que decir como los idiotizantes medios de comunicación masiva, con su programación tipo chatarra para mentes banales y nihilistas.

Pero si queremos que ésta situación cambie, creo en mi humilde parecer, que debemos comenzar por hacer algo y pronto, ante lo cual y desde mi experiencia – además – como Gestor Cultural y activo partícipe de estas lides me permito hacer unos breves alcances:


1. Es imperiosamente necesario que se valore y respete como tal la expresión artística, la cual no sólo sirve para entretener. Debemos verla como un Trabajo y más aún, ya que involucra toda una labor intelectual y/o física de alta refinación, expresión, inversión y sentimiento único.


2. Las instituciones deben comprender que, así como el arte es un trabajo, el artista es un trabajador, y por lo mismo se lo debe respetar y retribuir como tal, al momento de querer contar con sus servicios. Si no basta con que se les de sólo las gracias por mostrar su arte, ya que en él se invierte tiempo, estudio, esfuerzo, dedicación, e incluso recursos financieros por parte del ejecutante, y la “beneficencia” no debe ser malinterpretada, ni menos profitada.


3. Las organizaciones que se dicen ser “Culturales”, deben comprender que uno de sus objetivos primordiales es el de valorar y defender al artista y no aprovecharse de él, además de contribuir fehacientemente a la labor de promoción de la cultura local y apoyo de todo tipo de iniciativas que sean un verdadero aporte al enriquecimiento intelectual, patrimonial y valórico de la sociedad.


4. De no ser los Municipios los garantes, resulta de vital importancia que se concretice una organización tal que propugne el conocimiento y el trabajo mancomunado de todas las fuerzas vivas que giren en torno a la cultura.


5. Es muy importante fomentar en las escuelas el conocimiento de la historia y tradiciones locales, a modo de que los habitantes generen un verdadero sentimiento de identidad local, que vaya más allá de un tomate, una palta o una chirimoya, a fin de tener conciencia de nuestro origen, proyección como sociedad y poder contribuir así a un verdadero desarrollo armónico y sustentable de nuestro pueblo.


6. Del mismo modo, las familias deben ser los principales impulsores de un cambio de conciencia, en la medida que se valore de sumo importante el estudio, el gusto por las artes, la ciencia y el anhelo constante por aprender como un valor en sí mismo.


7. Ocupar y mantener los espacios existentes para el ejercicio y difusión de las artes en la Comuna. No sirve de nada tener un Teatro que NO SE USA adecuadamente o casi nunca, el cual debe constituirse como el punto neurálgico, el cuartel base de las operaciones del arte en Quillota.


8. Se debe implementar – por parte del Municipio – un Plan Estratégico de Fomento y Desarrollo de las Artes, que contemple el trabajo en conjunto con las Organizaciones y Agentes de Cultura Locales, a fin de generar una estrategia y planificación de actividades que beneficien a los cultores respectivos. Para esto, creo que un primer paso sería el de convocar a una reunión a todos los artistas locales para establecer fechas de espectáculos para cada uno de ellos en el Teatro.

Eso es algo a modo de aporte que sugiero prontamente, lo cual no me cabe duda que entre más cabezas pensemos, más aportes habrán para tan noble causa.

Si bien cabe felicitar intentos por generar un acercamiento del arte a los ciudadanos, tales como el presente proyecto MostrArte”, organizado por el Grupo de Amigos de la Casa de la Cultura de Quillota, y patrocinado por el Municipio Quillotano y financiado por el Concejo Regional de Cultura; resulta imprescindible que para que recién podamos hablar de un “Movimiento Cultural real y pujante en Quillota” iniciativas como ésta, sean el nuevo inicio de acciones que permitan apreciar la belleza de la expresión y creatividad humanas, a fin de que despertemos del letargo y la apatía en la que solemos dormirnos por comodidad, para despertar y levantarnos con las ganas que se levanta un niño pequeño todas las mañanas, para jugar y aprender un poco más. Es así como insto a quién lea estas líneas, a que escuche música, sintonice programas radiales y televisivos que realmente sean un aporte al conocimiento, que lea documentos más allá del mero entretenimiento, que asista a eventos culturales de calidad que vienen a nuestra ciudad, y que apoye a los artistas locales y emergentes, ya que ellos son y pueden ser tan buenos como cualquier otro.

Porque para que realmente merezcamos ostentar el título de “Capital Regional de la Cultura creo que nos falta mucho, y que si el Concejo Regional de la Cultura se instaló en Quillota, hasta el momento se justifica más que nada por su locación geográfica y geopolítica, por relativa cercanía a todas las demás ciudades de la región, más que por la existencia de una vida cultural tal que justifique dicha denominación de sumo abolengo. Y es por lo mismo que ahora es ese cuándo, que ahora es el tiempo de tomar el toro por las astas, de comprometernos y organizarnos, que tanto el Municipio junto con los agentes de cultura locales comencemos a trazar las primeras directrices de un cambio que asegure el auge y desarrollo real de las artes en la Ciudad Creada Con Cariño.

FRANCISCO FLORES DÍAZ

Asistente Social - Gestor Cultural